Jordan Acosta elabora el tradicional “bollo de centeno” exclusivo de Fuencaliente.

“Dulcería mi gusto” lleva varios años elaborando una receta familiar de bollo de centeno que tiene más de 40 años de historia, y que ha ido pasando de generación en generación hasta llegar a Jordan Acosta, que lleva un año y medio al frente del negocio. Jordan no solo ha continuado con la tradición del bollo de centeno, sino que ha incorporado nuevas variedades de dulces tradicionales, manteniendo la línea de usar en todos sus productos la harina integral de centeno.  Ahora sus dulces han pasado de ser un producto de alimentación básica que se consumía en el campo, a convertirse en un producto apreciado por sus múltiples beneficios para la salud y en una delicatessen muy demandada por los visitantes de Fuencaliente, especialmente por los deportista y senderistas que terminan aquí la Ruta de Los Volcanes.

 

¿Supone un reto continuar con la tradición familiar del “bollo de centeno”?

Si, es un reto, yo de pequeño siempre ayude a mi abuela y a mi madre, sabía todo el proceso, pero los primeros días no fueron muy fáciles, recuerdo que llamaba a mi madre a cada rato con dudas. Ahora llevo un año y medio al frente de la dulcería, algo que no tenía planeado, pero se fueron dando las circunstancias. Al enfermar mi madre, venía a echarle una mano, pero al empeorar, lo dejamos por completo. La gente siempre preguntaba por los bollos porque es un dulce que nadie lo hace, y muy demandado.  Yo me encontraba en el paro, no tenía un trabajo fijo, me gusta la cocina y la repostería tradicional de la Isla y lo vi como una vía de ingreso y poder continuar con el legado familiar. Ellas solo hacían el bollo de centeno, y yo comencé poco a poco haciendo otras recetas tradicionales de la Isla, y adaptándolas al día de hoy, donde la gente está mirando más lo que come, en el sentido de las harinas, las grasas y el azúcar.

 

 

¿Cómo surge el bollo de centeno? ¿Cómo ha ido evolucionando la receta con cada generación?

Cuenta mi abuela Yolanda, que ella y una amiga querían hacer un pan de centeno que se hacía antiguamente aquí en el pueblo, por la zona de Las Caletas. Era costumbre que en la temporada de descanso de la tierra se sembrara trigo y centeno.  De esas cosechas se hacía el pan de centeno, pero la receta original se fue perdiendo y cuando ellas quisieron volver a hacerla fueron preguntando a la poca gente que quedaban de esa época en la zona, y tampoco eran ellas quiénes hacían el pan, solo se acordaban de algunos ingredientes. Para una feria del pueblo decidieron hacerlo por primera vez, les quedó como una torta gigante, en vez de crecer se expandió, y se abrió un montón, como dicen aquí se le “esparramó”.  Luego ella y su amiga, fueron modificando la receta, hasta llegar a lo que hoy en día se le conoce como el bollo de centeno. Lo comenzaron haciendo para la casa, luego regalando y así se fue conociendo su dulce, y cada vez les hacían más encargos. Decidieron comenzar a venderlo, mi madre se hizo autónoma y abrió la dulcería.  El bollo de centeno es único de Fuencaliente y de las Islas Canarias, sólo lo hacemos nosotros.

 

¿Has tenido formación reglada sobre la actividad de pastelería o tu escuela ha sido tu familia? 

No he estudiado nada de repostería, pero siempre ayude a mi abuela y a mi madre. He sido más bien autodidacta, aunque agradezco mucho a mis amigos los chicos de la Panadería-Pastelería Zulay que siempre me ayudan con sus conocimientos.

Antes de comenzar de lleno en la dulcería, me encontraba en el paro, después de haber estado trabajando como técnico de campo en una ferretería.  Estando en paro decidí ampliar mis opciones de trabajo, y realicé un curso de formador, el CAP, y como soy Técnico Superior de Paisajismo y Medio Rural, me permite dar cursos de forma temporal.  También hice un curso de elaboración de vinos y otras bebidas, porque mi idea en principio era hacer vinos, tengo viñas, y mi padre tenía una bodega, pero al enfermar mi madre, vi más una opción el continuar con la dulcería como un complemento al tema agrícola y las otras actividades que estaba realizando. Ahora la dulcería es mi fuente principal de ingresos.

Lo bueno de la dulcería es que puedo venir a cualquier hora a elaborar los dulces, si tengo que podar las viñas o impartir formación, me permite jugar con el tiempo y trabajar en otros horarios.

 

 

¿Cómo se debe consumir el bollo de centeno? ¿Con qué marida mejor con un malvasía o con un chocolate caliente?

El bollo de centeno se vende como un dulce o como un complemento, aporta energía y nutrientes. El bollo se puede consumir tanto en el desayuno para tener energía durante el día, en el almuerzo, como postre después de cualquier comida o de merienda. Actualmente los deportistas lo están consumiendo porque les aporta energía de forma progresiva.

El bollo de centeno se ha usado en cata de vinos, sobre todo con vinos dulces, con un Malvasía o Sabro marida muy bien. Mi hermana dice que con un chocolate caliente va perfecto, pero va a gusto del consumidor, por ejemplo, en mi caso lo prefiero con un Malvasía.

¿El bollo de centeno es conocido por los turistas tanto como el almendrado?

El bollo no lo conoce tanta gente como el almendrado. El almendrado lleva muchos años haciéndose, es una tradición pararse en el Bar Parada, pero poco a poco los palmeros y los turistas que nos visitan van conociendo el bollo de centeno. Muchas veces vienen recomendados por los guías turísticos, otras veces por la familia, amistades u otros clientes, o simplemente lo prueban al verlo, por ser un dulce tradicional del lugar.  Los clientes son los que nos hacen la publicidad, cuando visitan el bar, supermercado o la dulcería.  Se que nos falta un poco de promoción, pero está teniendo buen resultado.


¿Quién te ayuda en la dulcería? 

Yo trabajo solo, aunque he tenido apoyo de mi familia y amigos. Muchas veces la ayuda moral que me dan es mayor que sí fuera algo económico.

Ahora mismo no tengo a nadie contratado, pero si las cosas no cambian, para el próximo mes si necesitare contratar a alguien, porque voy muy justo para todos los pedidos que me hacen.  No solo hago los dulces, también soy el vendedor y repartidor, y eso necesita tiempo. Espero que la dulcería siga creciendo.

¿Qué otros productos elaboran actualmente en la dulcería? ¿Cuál es el producto estrella?

Tengo el bollo de centeno, que es nuestra marca insignia de la empresa, además de las bollas de almendra y pasas, los galletones, el queso de galleta, el de galleta y almendra, biscochón de plátanos con harina integral, biscochón de plátano y chocolate, pasta de té. En navidades hago pastelón, es otro dulce tradicional de la Isla, similar al biscochón, pero no lleva huevo, lleva leche, harina, materia grasa, y se le agrega frutos secos y uvas pasas; es un dulce bastante contundente, pero la mezcla de todo esto, nos da un sabor bueno. Y todos mis productos llevan un porcentaje de harina de centeno, marcando la diferencia tanto por el sabor y como por la salud.  Yo creo que todos han sido en su momento un producto estrella, ya que han sido muy demandados, cada vez que los he creado. Pero sin duda el que tiene mayor reclamo es el bollo de centeno, junto a las bollas de pasas y almendras.


¿A qué mercado van dirigido tus productos? ¿Dónde los podemos adquirir? 

La idea es que vaya a todo tipo de mercado:  al mercado local, para que puedan disfrutar y reencontrase con los sabores que disfrutaban nuestros antepasados; a los turistas para que conozcan la cultura y costumbres que tenemos aquí, y que puedan apreciarla a través del paladar; a los niños y las personas que tengan problemas con el azúcar, o que quieran cuidarse que puedan darse un gusto sin excederse. No tiene conservantes, son ingredientes naturales, además busco que haya concordancia del azúcar con la harina. También va dirigido a los deportistas, que quieran tener energía, ahora mismo, estoy trabajando con un deportista para hacer unas barras energéticas.

El bollo de centeno y mis otros productos se venden en más de veinte puntos diferentes, en tiendas pequeñas, por ejemplo, lo tengo aquí en Fuencaliente, la Panadería-Pastelería Zulay, en el Bar Parada, Carnicería Los Canarios, Supermercado Jennifer, Las Salinas en el Faro. En Breña Alta en el supermercado Maxcoop en El Llanito. En Breña Baja, en la tienda de Mari, en la carretera principal antes de Casa Pancho. En El Paso, lo tengo en la carnicería Taburiente y en la tienda Mi Ventita, y en Todoque, lo tengo en Betania y Tu Tienda. En Tazacorte en la tienda La Tahona, y en la gasolinera de Tazacorte.  En los Llanos se encuentra el Supermercado La Carrilla. En Santa Cruz de la Palma se vende en una tienda en Benohare, en una artesanía y en la dulcería que está cerca del Barco de la Virgen de la Nieves; en La Recova en el puesto de queso La Casa Orribo. También se puede conseguir en Tenerife en el mercado de la Laguna, en el puesto de queso La Casa Orribo, y en una tienda gourmet de productos tradicionales de La Palma que es llevado por unos palmeros, en Tacoronte. Espero que este próximo mes, en cuanto contrate a otra persona, pueda ampliar los puntos de venta.


¿Cuáles son tus próximos retos en la empresa?

Lo primero es llegar a tener una estabilidad, y poco a poco ir creciendo, sobre todo mantener la calidad de los productos.  Y a la medida que vaya creciendo ir ofreciendo la misma calidad, pero más cantidad.  Y tengo un proyecto de elaborar unas barritas energéticas.


¿Cuál ha sido el episodio más gratificante que ha vivido como empresario?

Lo más gratificante es que van conociendo mi trabajo, y se agradece. Yo he estado repartiendo mis productos, y ha llegado gente pidiendo el bollo de centeno, y no me conocen y escuchas los buenos comentarios que hacen, eso es gratificante.

 

¿Qué consejo les darías a otros emprendedores que quieran empezar en esta actividad de repostería?

Lo más importante es tener ganas, sea con esta área o con cualquier trabajo. Tener la idea clara de lo que se quiere hacer y adelante. Mi consejo es que siga, y si vas a cambiar la idea o la vas a desechar, que sea por algún motivo concreto, y no porque la gente te lo haya desaconsejado. A muchos escuché que me decían que mi idea no iba a funcionar, y que iba aguantar porque tenía los bollos, y ya tú ves, que cada día mis productos están teniendo más aceptación. Gracia a Dios voy escapando, y no solo estoy haciendo algo tradicional para turistas, también lo estoy haciendo para la gente de aquí y para los deportistas. No se debe abandonar nunca la idea principal que se tiene, seguir su sueño, aun cuando te cueste tener otros trabajos para poder llevar a cabo tu idea, hay que seguir para adelante.

 

CONTACTO
Jordan Acosta
Dulcería Mi Gusto
Carretera General Los Canarios, 112. 38740 Fuencaliente
Teléfono: 686 307 288
Facebook: @dulceriamigusto
Instagram: @dulceriamigusto

 

Este contenido ha sido redactado por ADER La Palma dentro del proyecto PROMOCIÓN DE PROYECTOS DE DESARROLLO RURAL con la financiación de:

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